
El arte de lo mínimo
A simple vista, es solo una tira de papel de pocos milímetros de ancho. Frágil, lineal, insignificante. Pero en el mundo de la filigrana -o quilling-, esa tira es el punto de partida de una arquitectura de la paciencia.
Muchos me preguntan en la feria: “¿Cómo se hace?”. La respuesta no está en grandes máquinas ni en procesos industriales, sino en el pulso y en herramientas que caben en la palma de la mano.
Todo comienza mucho antes del primer rulo: comienza eligiendo la cartulina teñida en masa, esa que mantiene su color vibrante incluso en el corte.
A partir de ahí, el proceso se vuelve una danza de precisión. Con un pequeño enrollador metálico, domo la resistencia del papel hasta formar un espiral. Luego, con la presión justa de las yemas de los dedos, ese espiral se transforma en una gota, un cuadrado o un “ojo”.
Uso pinzas de relojero para ubicar cada pieza en su lugar, casi como si estuviera armando un rompecabezas por intuición.
El pegamento, aplicado en dosis mínimas, es el cemento invisible que le da estructura y firmeza a la obra.
Lo que más me fascina de este “detrás de escena” es el tiempo. En una era donde todo es inmediato, la filigrana me obliga a ir despacio. Un pétalo puede llevar minutos; un paisaje, días. No hay atajos.
Cada cuadro que ven en mi puesto de la Feria Artesanal del Parque Centenario es la suma de cientos de tiras de papel y varias horas de observación.
Te invito a pasar un fin de semana por la feria, no solamente para ver el resultado final, sino también para charlar sobre este oficio de micro-construcción.
Porque para crear algo que perdure, hay que empezar desde el origen: preparando con las propias manos el material que va a contar la historia.
Chiru Rodríguez
Filigranista de papel
Feria Artesanal del Parque Centenario (Sábados, Domingos y Feriados)
IG: @de.lirios.arte
Me accidenté yendo al trabajo... la ART ¿me cubre?
Muchas personas no saben que la ley también protege los accidentes ocurridos camino al trabajo. Qué hacer y cómo reclamar.
¿Qué es un accidente “in itinere”?
Es el accidente que ocurre en el trayecto habitual entre el domicilio del trabajador y su lugar de trabajo.
Está contemplado en la Ley de Riesgos del Trabajo y tiene la misma cobertura que un accidente ocurrido dentro del lugar de trabajo.
Por ejemplo:
• Un choque mientras se va al trabajo.
• Una caída en la vía pública camino al empleo.
• Un accidente viajando en colectivo.
• Un siniestro en moto o bicicleta durante el trayecto habitual.
¿Qué cubre la ART?
Si el accidente es reconocido como laboral, la ART debe:
• Brindar atención médica integral.
• Cubrir medicamentos y estudios.
• Pagar traslados en el caso que fueran necesarios.
• Abonar el salario mientras dure la incapacidad laboral temporaria.
• Indemnizar si queda una incapacidad permanente.
¿Qué hacer si ocurre un accidente?
Las primeras horas son muy importantes.
• Avisar al empleador lo antes posible.
• Pedir constancia de la denuncia ante la ART.
• Guardar certificados médicos, constancias policiales y datos de testigos.
• No firmar documentación sin asesoramiento si no se comprende su contenido.
Si el empleador no realiza la denuncia, el trabajador puede hacerla directamente ante la ART.
¿Puede la ART rechazarlo?
En algunos casos, las ART rechazan la cobertura alegando que hubo un “desvío” del trayecto o que el accidente no tiene relación alguna con el trabajo.
Es cierto que el recorrido debe ser directo entre el domicilio declarado y el lugar de trabajo. Si la persona se desvía por razones personales y el accidente ocurre durante ese desvío, la situación puede complicarse.
Sin embargo, cada caso debe analizarse en concreto. No todo rechazo es correcto ni definitivo.
Un derecho que muchos desconocen
En la práctica, muchas personas utilizan su obra social en lugar de la ART, no denuncian el accidente por miedo o aceptan un rechazo sin consultar.
El accidente in itinere es un derecho reconocido por la ley. Informarse y asesorarse puede marcar la diferencia entre quedar desprotegido o recibir la cobertura e indemnización que corresponden.
Ante un accidente laboral o un rechazo de la ART, el asesoramiento temprano es fundamental. Analizar cada caso a tiempo permite resguardar derechos y evitar perjuicios económicos.
Dra. Romina Catena
Abogada UBA
Derecho de Familia
y Derecho Laboral (ART)
ALTERIDAD
Suele resultarnos difícil ponernos en el lugar del otro. Sobre todo, si el otro piensa, siente y actúa de formas que -estamos casi seguros- nunca podrían ser las nuestras. Así, a la hora de construir personajes literarios, nos enfrentamos al desafío -potenciado por el sesgo algorítmico epocal- de imaginar cómo son y cómo se vinculan aquellos que suponemos diferentes de nosotros.
En su prólogo a Cuentos completos, de Mario Benedetti, José Emilio Pacheco plantea: “El acierto de Benedetti fue partir de sus prójimos más próximos para ahondar narrativamente en el enigma de las relaciones humanas” (1994). ¿Cómo entender esta observación?
No se trata de calcar el modo de ser de nuestro extraño tío materno, sino de descubrir ese rasgo, gesto o latiguillo -a menudo ignorado por su portador- que, puesto a desarrollarse in vitro literario, de por resultado un personaje verosímil. Tampoco se aconseja filmar al tío para plasmar después cada detalle de su pelea conyugal. La narración de una situación semejante puede nutrirse de tonos, actitudes y palabras cosechadas en múltiples situaciones que todos tuvimos la triste ocasión de protagonizar y/o presenciar. Nuestro oficio radicará en lograr la combinación de elementos capaz de potenciar el clima que pretendemos alcanzar, sin perder de vista las características propias de los personajes que atraviesan el trance.
Esto no agota, por supuesto, el modo de profundizar en nuestros cuentos el “enigma de las relaciones humanas”, pero acerca una primera pista acerca del modo de intentarlo.
Mara Golub
Licenciada en Letras y Profesora de
Enseñanza media y superior en Letras (UBA)
Licenciada en Psicología (UBA)